Las ciudades y pueblos de Tenerife celebra a lo largo de todo el año numerosas y pintorescas celebraciones populares, todas ellas de gran tradición, y la mayoría, de origen religioso. La fiesta, la música, el colorido y los bailes adicionales son una constante. La gastronomía y los vinos de la Isla cobran especial protagonismo en estos festejos, en los que el tante siempre es bien recibido.
Las romerías en honor a la Virgen, un santo o una santa, normalmente el patrón o patrona de la localidad, son las fiestas más frecuentes. En ellas se mezcla el culto religioso con el ambiente festivo y alegre que caracteriza todas celebraciones isleñas.
En muchas de las fiestas locales perviven costumbres singulares de gran tradición y sabor popular, como la elaboración de alfombras florales o de arenas de colores procedentes del Teide, en honor del Corpus Christi.
Recorres las calles golpeando cacerolas intentando hacer el mayor ruido posible, lanzarse por fuertes pendientes en tablas engrasadas o engalanar carretas a modo de barcos son solo algunos ejemplos.
Pero la fiesta más espectacular, multitudinaria y célebre de la Isla es, sin duda, el Carnaval, que cobra toda su grandiosidad en Santa Cruz de Tenerife.